El amor lo estropea todo.
Aunque lo cierto es que ya nunca me hablarás en los mismos términos que la primera noche, cuando me decías que sabías que ibas a morir solo, cuando me querías y me abrazabas en un suelo de arena sin apenas conocernos, y me agarrabas las manos sin apenas tocarlas.
Y es que 'jamás podrás hallar las fronteras del alma, por más que recorras sus sendas'.
Qué no cambió, y debió cambiar, y qué cambió y no debió de hacerlo.
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